Me gustaría vivir 1000 años más sólo para saber qué nos depara el futuro en cuanto a tecnología se refiere. Hoy me encuentro un vídeo de Intel que muestra sencillas aplicaciones que se integrarán en el futuro en nuestra la vía diaria: desde un aistente personal digital empotrado en un reloj, pasando por aplicaciones de reconocimiento de voz, conducción y comunicación ultramóviles. Lo bueno sería tener pasta para comprar esos gadgets hoy y no tener que esperar a que se conviertan en informática de consumo.